“A todos nos encanta el Kun” dice su entrenador, y tiene razón. Ha debutado en la Copa de Europa marcando los goles a pares. El estadio del Atlético de Madrid se llena de ojeadores de otros equipos… todos a la caza del Kun. Agüero es joven. Es un líder al que no le asusta cargar con la responsabilidad de todos los que esperan que gane el partido él solito. Ha llegado a un club muy complicado: el Atlético de Madrid que hace mucho que no gana nada. Hubiera sido más fácil en el Real Madrid o en Barcelona. Pero Sergio se ha ido a lo más difícil. Ha levantado a un equipo que dormía en los casi éxitos del pasado y lo ha puesto en valor. Eso tiene mucho mérito.
Técnicamente el kun es muy difícil de tapar para las defensas. Es bajito, y tiene una musculatura tremendamente potente. Como dice Jorge Valdano, los defensores rebotan en él, no se le puede tirar al suelo. Si quiere ser el mejor del mundo va por buen camino. Yo me imagino una gran Argentina en el mundial de Sudáfrica con tres delanteros: Tévez (el Apache), Agüero (el kun) e Higuaín (el Pipa) con un surtidor de balones justo detrás: Messi. Campeones seguro.
Pero para que eso ocurra, Maradona debe dejar que los chavales jueguen y crezcan tranquilos. Es el suegro del Kun, pero no por eso se tiene que dedicar a criticar a Messi. No tenemos que compararlos, los dos son geniales y compatibles. Y mientras que estos dos andan en polémicas - yo soy mejor, no yo, que no que dice mi suegro que yo…- el Pipa sigue creciendo como un vendaval en un club donde todo tiene repercusión mundial. Maradona no dice nada de él, pero qué perla teníamos en el bueno de Gonzalo |